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Mostrando las entradas de octubre, 2009

Dos, Tres, Relojito.

Callada me metí al mar. Callado se metió el mar en mí. En silencio los peces molestaban. En silencio molesté al mar. El mar sordo de tanto ruido, escogió el poder hablar. No lo hizo nada mal en escoger, sólo se le había olvidado hablar... Nada dijo, hasta que comprendió que podía hacer dos cosas a la vez.

Las nubes pronuncian tu nombre.-

En el árbol nacía la última hoja de primavera, y el viento lo agradecía más a medida que pasaba el tiempo. La hoja hizo crecer al viento, y mientras tanto él modelaba a las nubes tan bien pegadas al cielo. ¿Qué pasaría si el cielo dejase hablar a las nubes? Pues por ahora nada, pero pronto ya estarían pronunciando tu nombre.

Déjame culpar a la Primavera

El Universo conspira junto con ella. Esto no está predicho, ellxs lo improvisan: Al igual que nosotrxs, que nos alejamos de la rutina, y cada día surge la improvisación de la cual no podemos/queremos escapar.

Yo sé que sabes☺

El día después de lo sucedido fue algo extraño. Día solitario, nubes haciendo el resto, reflejos bajo el sol, gotas del cielo y caracoles que ayudé a cruzar. A veces me pregunto si eso tiene algo que ver con lo que pasó, y decido que sí tiene que ver, decido que realmente no fue porque sí. Pero me vuelve el miedo a un no sé qué pasará, y el miedo a unas cuantas cosas más. Pero ya pasará... Me alegras estos días, y en verdad desde que te conozco que me alegras. Eres uno de los mejores personajes de la vida; el ser distinto a todxs: hace mucho.