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Desayuno

Desayuno de campeones, sin campeones.

Hay.

Hay quienes valen la pena, otros la risa, otros nada. Para nadie nada, para todos todo, para todos nada, para nadie todo.

T.

“Ahora te deseo y te quiero, pero no me aflige ni la distancia, ni el amor. Pasarán estos meses y estarás de nuevo a mi lado; pasarán todas las ausencias que nos esperen en la vida, y siempre estarás a mi lado, no podremos dejar de estar juntos; yo bebiendo de ti todo el amor que necesito, y tú encontrando en mí todas las fuerzas que te faltan.”  — Jaime Sabines

Creo que lo que siento hoy, no lo podría decír mejor que él. Amores eternos, en distintas formas.

Sí.

Y entonces, cuando son despedidas 'reales y conscientes' no hay que inventar despedidas con ñoñerías escritas bajo lágrimas y publicarlas en un blog. Y es simple decir adiós. Adiós... Ya está. Y qué, son sólo palabras.

Palafito Musical

"Que esta historia no tenga final, yo no sé si está bien o está mal, pero es bueno que empiece en el fuego una noche..." / Siempre recordaré esa frase-canción, con aquella noche en el fuego. Además de comer tallarines con la mano y despertar en un sillón sin lentes (ambos). Entonces: tapados en un sillón, sin lentes, abrazados y con alguien gritando: Yo sabía. El tiempo pasa, y aún sonrío. Recordar esa hermosa época con "Las meninas", o "Tres escenas para el té"... 'Puede que un día te sueñe en el cuadro que había detrás'. Sí, siempre estarás.

Te quiero igual.

"Te quiero, pero te llevaste la flor y me dejaste el florero; te quiero, me dejaste la ceniza, y te llevaste el cenicero (...); primero te quiero igual", así dice Sr. Calamaro. La verdad es que con el tiempo y todo, te quiero igual. No de la misma forma, pero siempre querré lo mejor para vos.

Tú, de siempre

Podría ser el recuerdo, podría ser tu amor en el tiempo, podría ser un sentimiento antiguo, o tal vez una sensación con retardo. Pero no, esto es ahora, lo de antes pasó, lo de ahora sabe al mismo sabor, pero es ahora. ¿Cómo lo haces? No lo sé, sólo sé que eras el perfecto, y probablemente aún lo eres; pero tal vez no es momento. Pero sólo hay que ponernos de acuerdo.

Sensación hoy

Estás allá, a la vez acá. Estás en tí, y aún en mí. "¿Dónde estás?", me pregunto a menudo, y sólo tenía que soñar con vos para llamarte. No te veo, pero te siento. No te oigo, pero te interpreto. No te huelo, pero te saboreo. Sí, siempre fue así.

Amor

No es un pacto, es un acto.

La vida.

Las notas y acordes son simples solitarios. El asunto está en mezclarlos, juntarlos, analizar su compatibilidad, para luego crear complejas y eternas melodías. Esto - complejo y simple a la vez - es la música, eso es la vida.

Una cosa poca

No. Palabra para comenzar y/o terminar, depende de cada cual. No sé si estás, no sé si estoy. Necesito el calor y todo está frío. Se necesita respirar, yo me asfixio. ¿Dónde estás? Aún no te conozco. Tal vez existes lejos de aquí, sólo a unos años luz, una cosa poca.

Sabes

De la nada apareces y cambias los planes. Es tu oficio al parecer, el de ahora, el de antes, el de siempre, el de tus viejas ciudades y vidas de antes.

No somos

A veces no creo en tu querer, tal vez porque no creo ni en el mío. Y no es porque no te quiera, sino que ya no somos los mismos.

Día a día

Caminar. Salir y caminar. Vagar, tal vez comprar. Todo eso mientras veo de reojo su caras desanimadas como hormigas en busca de comida, pero ellos ni siquiera saben qué buscan. Yo me quedo con lo poco que veo del cielo, y las pocas personas que alegran el día. Hay muchos músicos por ahí, encantando a la gente en las calles. De eso me enamoro yo, de la alegría, sentimientos y emociones, a través de la música. Eso es lo que me mueve.

H e y

Quien realmente me conoce, realmente sabe dónde encontrarme.

No, tú.

En los vientos tempranos acaricia la humedad. Cuánto tiempo más, y ya nos habremos esfumado, tal vez fugado, o sólo un aproximado. Permíteme volver, pero cuando no estés. No soy, no eres, no somos quién. Dame un trozo de papel, para ocultar el trazado ya realizado, o tal vez unos cuantos, y así ocultamos nuestras formas y ausencias. Dame un razón, un motivo, tal vez comprenda, pero eso no quiere decir que lo acepte. Hazte añícos, yo me quedo aquí con lo real. Vuélvete pez en el mar, yo en mi jaula tal vez. Ándate, ya ha pasado antes; tal vez vuelvas. Si me voy yo, como ahora, tal vez no hay regreso. Tal vez es sólo eso, el regreso se tornó amargo, y un café cargado sin azúcar sabe mejor. La verdad es que no hubo regreso, es una humilde y simpática ilusión. Vuelve pronto a tus andanzas, antes de que la vida te haga trampa, aún no es tarde para tí.

En la micro.

Mientras miraba por la ventana, la pequeña niña cantaba su versión de la canción de Manu Chao. Cantaba algo así como: me gusta cocaína, me gustas tú; me gusta picar comida en la cocina, me gustas tú; me gusta ver la tele con mi mamá, me gustas tú; me gusta todo, me gustas tú; me gusta la plantita, santa isabel.
Sí, eso dijo, no sé por qué. Y pasamos por un "Easy", y lo leyó tal cual: E A S I. La mamá le dijo que se pronunciaba "ISI", y le preguntó por qué. La mamá le respondió: Es que está en inglés, y en inglés las cosas se escriben de una forma y se pronuncian de otra. Una gran respuesta.

A ratos

A ratos recuerdo lo más bonito que pude haber dicho alguna vez. Lo recuerdo porque me causa gracia, una gracia infantil e ingenua. "Te acepto tal y como eres, porque ya no puedo cambiarte, hace años perdí la boleta... A propósito". ¿No es genial? Sí, también digo cosas bonitas.

Ok.

Sí, ya entendí. Entonces: ¿no?
No formularé una pregunta compleja, ya que la respuesta es tan simple.
Procésalo y habla, o si no es la muerte.

Encanto

Si vienes: bien; si no vienes, tal vez, es un bien también (para otros externos a mí). Tus letras en conjunto crean algo distinto en mí. Algo difícil de explicar, sobre todo porque ya sabes que no hay nada detrás, nada antes, nada por acá, nada por allá. Basada en la nada me quedo aquí, y tal vez te encuentre, o te haga venir.

Hoy.

El escenario cambia, y hay gente que no se adecúa a la nueva escena; menos al libreto.

Desastre natural

Todo es un desastre natural; antinatural sería no tener desastres.

Si me preguntas

Si me preguntas, tal vez te responda, y nada comprendas. Si me preguntas, tal vez - sólo tal vez -, tengas en cuenta que los sueños van más allá, no es algo tan irreal. Si me preguntas, quizás no deba responder, porque si respondo, tal vez tu incomprensión nos lleve más allá.

Decidir.

Decidir a veces no es fácil, sobre todo si se pone difícil.
Já, no hay mucho que decir, sólo que a veces se complica el existir.

Te escribo

Sí, te escribo y no lo sabes. Pero no importa, simplemente te escribo.

Preguntarme:

¿Qué debo hacer?
Y tal vez deba perderme.
Perderme en el abismo de cierto espacio acabado, en el momento en que se establece otro ser.
¿Que hacer sino eso?
Tal vez entonces queda despertar.

Despertar

...Despertar en un nuevo lugar, sin más que desear. Nuevo. Precisamente como se espera, y tal vez más. Algo más que lo esperado, siempre es deseado; bien recibido, bien aprobado. Nada que ocultar, nada que desear. Nada que pedir, nada que recibir. Tan sólo es y será, como quiera la vida, o tal vez el viento, maleable para ellos, pero nosotros rígidos aquí.

Hoy en día.-

Donde hubo fuego, cenizas quedan. Cenizas que a veces vuelan con el viento y se van, otras se quedan. Tal vez en este caso me queda decir que volaron, pero retornó a su lugar, tal vez de donde nunca se debió escapar.

Quién sabe.-

El discurso bien aprendido del aire, aprendámos de él. Sin prisa, y sin apresurar. Sin copiar, pero sin alejarnos. ¿Acaso somos tan distintos? ¿O tal vez es que nos parecemos mucho? Bien, olvidemos todo, y tal vez estará todo bien. Veamos las nubes pasar, tal vez debajo de un cielo lluvioso. Quién sabe.

Letras.

Me hiciste escribir atrocidades, cosas sin sentido. Algo que sólo lo puede hacer un hombre sin destino bien. La verdad es que no es importante, sólo son letras, no hay más detrás.

Inteligencia independiente.

No te dejes llevar, no te dejes arrastrar; Por la corriente de peces malditos, que de peces no tienen na'.

Atento/a.-

El silencio lo sabe, y nos es imposible escucharlo.

Ser; Soy.-

Se torna difícil escuchar la voz del propio ser. La sensación de encierro nuevamente al no decir palabras, esas palabras ahogadas y enmudecidas por el poder de la abstracción total. Abstracción de un distinto concepto al "no poder", al son de la velocidad de pétalos. Espero respuesta a una pregunta tal vez nunca formulada, pero mi cara dice dicha pregunta. "Tal vez nadie pueda interpretar mi rostro", suelo pensar. ¿Acaso es tan difícil conectarse a otro ser con una simple mirada? Me atrevo a decir que en estos días es casi imposible, el mundo-hoy impide dicha conexión, y así nos atrapa en su estupidez-hoy.  Que me avise el silencio cuando ya pueda traspasar la puerta y cruzar las montañas. Si no lo hace, tarde o temprano, sucederá igual, pero con mucha más inseguridad al parecer. Díganme cuando el viento sople, díganme cuando deje de soplar. Tan sólo díganme. Me atrevo a decir adiós. Un adiós ligero y sin retardo, con amor y sin convicción. Tan sólo digo adiós, para …

Carta indirectamente directa

Entre mis escritos sé que hay alguno para tí, no esperes que lo recuerde, pero sé que está por aquí. Entre las hojas sueltas del libro, tal vez, o por debajo de las almohadas abandonadas. Un escrito que decía mucho, y a la vez nada... Como ahora. Por qué jugamos un juego innecesariamente absurdo como para venir a protestar ahora. El tiempo está, ya pasó, ya se fué; y mientras tanto me olvidaste, te olvidé. Y con aquello, según tú - tal vez -, según ellos, me equivoqué. ¿Equivocarse por qué? Prejuicios, nadie entendería. Y quien pretenda entenderlo, no estará al tanto de la realidad, una realidad pseudo-absoluta, completa, y pura. Si bien ya pasó, tenía que decirlo... Eres más de lo que eres ahora, y aquello no sería tan terrible. Pero hay un pensamiento absurdo, medio burdo, irreal, omitible, desechable y cambiable. Dale, dí que sí; sólo demos un paseo y nada más.

Feliz tú; Feliz mí.

Quise hacerte sonreír, pero no contaba con que al hacerte yo sonreír, yo sonreiría más por tu felicidad.

Ganas

Tengo ganas de quererte. Y en las ganas no me quedo.

Espera.-

Sí, tal vez tienes el don de hacerme escribir con las ganas que antes lo hacía. Para bien o para mal, escribiré. Porque así puedo decirte todas estas palabras indirectamente, como mensajes secretos. Si estás o no estás, será lo que tenga que ser. Yo estoy aquí, esperando nada, esperando algo, esperando todo. Tan sólo espero.

Confesión.-

Tengo que confesarte que lloré. Mala idea es retroceder en el tiempo y encontrar detalles importantes. Tengo que confesarte que me equivoqué. Me equivoqué al mirarte y dejarte pasar. Me equivoqué al ser impaciente. Tengo que confesarte que, como sea, ya me equivoqué. Tengo que confesarte que esto siempre existió en mí, y lo dejé caer. Tengo que confesarte un montón de detalles importantes. Tengo que confesarte que no quiero equivocarme de nuevo. Que quiero lo que quiero porque realmente lo quiero. Tengo que confesarte que a tí te quiero, como así también debo confesarte que tal vez siempre fue así. Lloré porque me equivoqué, y tengo que confesarte también que lloré porque aún no es tarde. Tengo que confesarte que pensé que esto ya no existía en mí, así como también debo confesarte que me equivoqué con ello. Tengo que confesarte que lloré; lloré por tí, por mí, por todo. Pero al final: sonreí.

Te recuerdo con una sonrisa

Si bien nada está escrito, existía un boceto de aquello. Dentro mío, dentro tuyo, quién sabe, quizás en una cueva subterránea; pero existía. Un boceto del momento, con siluetas entrecortadas, un trabajo no terminado, pero existía. Un trabajo no terminado que por fin agregó colores a la historia que cuenta. Colores, aromas, sonidos, todo. Pretendo dejarle lo que siga al viento, y a los sonidos que nos rodean. Pretendo dejar esto a la vida que me recuerda que contigo me sentí viva. Pretendo dejarle esto a la calma que se creó en el espacio interior. Como sea, cuando te recuerdo: te recuerdo con una sonrisa.

Pena

Sentir la sensación en la cabeza, una presión que no te abandona. ¿La carga de toda tu vida? ¿Una carga pasajera? ¿Un pequeño espectro fantasmal haciendo de las suyas? Pues no, nada de eso. Pena es la que baja por la cabeza, y llega hasta quizás dónde.

Sin vacío

Aquí es cuando se radicaliza mi vida. Aquí es cuando empieza a contar sólo lo esencial, lo demás atrás. Aquí comienza el principio de un nuevo final, o el final de un nuevo principio. Aquí comienza o nace algo; cuando muere o termina otra cosa. El vacío no existe, el cambio estar vez sí. Así como la reencarnación... Quizás.

Noche

Una noche muy corta para tantas palabras. Palabras entrecortadas, precisas pero indecisas. Demasiada palabrería como para arruinar tan linda noche; noche como cualquiera, noche como sea, tan sólo noche. Entonces vete.

A su antojo

La realidad cambia, inevitablemente, día a día, cada segundo. ¿Qué hacer al respecto? Pues, nada... Cambiará sí o sí. La tarea está en hacer que cambie para bien o para mal, entre ese rango: a su antojo.

Fin

El silencio pide más acción, y la acción escapó. ¿Hasta cuándo con tanta hipocresía? Es justo preparar hasta nuestras pestañas para atacar, o más bien defender. Atacar en este caso no vale la pena, y la pena no puede más. ¿Hasta cuándo con tantos gritos enmudecidos? El fin se acabó, el fin también tiene principio, y por supuesto fin. El fin acabó. El fin. Él.

En pie

De repente se mueren los miedos y despiertan las alegrías. Luego puede ser al revés, y viceversa. Lo importante es seguir, como sea.

Peticiones.-

El problema se desata cuando en la vida has querido tantas cosas opuestas, y por arte de mágia y los cambios en esta energía nueva, vienen todos juntos. Los deseos y todo puede llegar a cumplirse, pero son tan opuestos, que si antes habían diez caminos, ahora hay el doble y hasta el triple. Lo peor es la confusión interna, por eso lo que venga se lo dejo a la vida y naturaleza, son más sabias que un@ mism@ al caminar.

Tortubo

(El único que entenderá el título)
El tiempo pasa, más no el sentimiento. Desde los primeros momentos supe que eras una persona especial, una persona sincera, una persona verdadera. Aunque la mente sea frágil, y los recuerdos se escapen, siempre recuerdo las noches compartiendo con los nuestros, cuando lo eran. Hoy no está ni la mitad, pero aún estamos aquí, la amistad perdura en el tiempo, pero no porque lo digamos con palabras, sino porque sé que lo sentimos, y a pesar de todo sabes que estoy aquí para tí y tú por allá para mí. Da lo mismo donde, cuándo y cómo... Si no pude estar presente físicamente en todo momento, sabes que hice lo que pude desde mi lugar, mas esperaba poder haber hecho mucho más de lo que hice.
Hoy aquí, y tu allá, da lo mismo, yo feliz de recibirte aquí e ir a la feria, comer cosas ricas y disfrutar un poco. Ahí está la cosa, en disfrutar... Disfrutamos de lo mismo y ese es el ingrediente especial.
Amigo, te amo, la vida es dura de repente, pero nuestra amistad pu…