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Mostrando las entradas de marzo, 2017

A veces

A veces duermo, a veces sueño, a veces tengo sueños
A veces oigo, a veces escucho, otras sólo observo
¿Habrá algún ser que oiga gritos silenciosos?
¿O será menos importante el silencio que gritos ruidosos?Me encamino hacia el más allá estando aún acá
Dividiendo mi cuerpo alternando mis lados para no escapar
Si me equivoco claramente puedo fallar
Y eso sólo significa que dejaré de estar.El silencio es poderoso cuando se sabe utilizar
Las noches sin silencio a veces me atormentan más
Aún oigo el silencio pero no logro descifrar
Lo que quiere, lo que oigo, nunca acabará.

Vida

La vida no sé qué propone, espero y hago mucho por nada, dándolotodo. La vida muchas veces se lleva lo más valioso, que es ella misma.

Ojalá

Está oscuro, te recuerdo. Estuviste presente, llenando espacios vacíos. No sé tu nombre pero me refugiaste. No sé tu nombre pero me comprendiste. Tal vez no existas acá, tal vez sí pero nadie asegura que sería igual. Había un amuleto que debí esconder, ¿sabes lo que era? No lo recuerdo, pero tal vez podría ser la brújula. Esa que me guía a no sé dónde, tenía la misma silueta, pero no tengo claridad. Agradezco las enseñanzas y las caricias. Ojalá fuera real, los queltehues me despertaron.

Encontrarse

Se equivocan buscando respuestas externas. Todo está dentro, lo bueno y lo malo, no hay preguntas sin respuestas dentro. Tanto ser vagando sin encontrarse, admirados por mí, ya que encontrarse tiene un precio. El derrumbe es inevitable, los dolores y heridas vienen incluidas con la soledad. Pero el renacer es prometedor, para uno más que para cualquier otro. Si tememos entonces el miedo es propio, si tememos entonces no es el camino. Hay que confiar y seguir. El estar de pie consiste en caerse reiteradas veces y seguir. Yo sé que la coherencia interna es más importante que cualquier otra. Yo sé que es importante encontrarse, aunque nos reconozcamos un poco tarde, siempre es tiempo.

Brújula

Subí al ascensor observada por otros desde lejos. Un niño pequeño guiaba mi camino. Humo y fuego alrededor, yo tratando de subir para escapar. Dentro del ascensor el niño me entrega una brújula, sabe a dónde tengo que ir, y al aparecer sabe más de mí que yo. Regreso al subsuelo, fuego y balas. No vestía como ellos, me convertía en un blanco fácil. Dos hombres me acercaron a un vehículo, para que escapara pronto de ahí. Salí intacta, con una brújula en mano y aún así sin saber dónde ir.

Es tiempo

Sueles dejar que tus raíces te atrapen. Pides ayuda a gritos, con heridas internas que pronto se manifiestan. No te ves preocupado hoy, tal vez nunca lo estés realmente. He sido yo la que soñando corta cadenas y abre puertas para tu escape. He sido yo la que se ha movido para sacarte. Ni por amor, ni por odio, ni por nada. Sólo que mientras pueda ayudar: ayudaré. Aunque es tiempo que te mires, yo pronto dejaré de estar, y cuando eso suceda quiero irme en paz y pensar en que hice bien.

Agradezco

A veces me equivoco, veo lo que quiero ver para tranquilizar mi alma. Vi sus demonios, vi los míos. Pensé que tenía más que yo, y fue todo lo contrario. Peleo todos los días conmigo misma, con mis propios demonios, para poder avanzar con algo de calma. Nacieron de mi rabia y el odio contra muchas cosas, y aún siguen en mi compañía. Pero cuando lo veo no siento demonios, de ninguna especie. Nadie molesta, nada interviene. Sólo se produce un acto de conexión y sincronización. Y como siempre estoy atenta a las energías, no sé qué hacer, quedo en blanco y protegida como nunca. No sé cómo interpretar las cosas a esta altura de mi vida. No quiero equivocarme ni hacer que se equivoquen. Pero agradezco el respirar sin preocuparme de la toxicidad.

Evento

La rueda avanza, no alertando a la hormiga en el camino. Por muy grande que sea el evento, a veces no se deja ver. No somos ciegos, tal vez sólo pequeños.

Demonios

Tus demonios se me acercaron sin previo aviso, no me preparé. Debí haber sido más astuta y no olvidar quién soy. Tal vez te debía mucho, probablemente la vida en alguna dimensión. Sí, y más de una vez me habrás salvado. Tal vez por eso acepté tus demonios, los convertí en míos para luego liberarme, liberarte, liberarnos. Tal vez fue sólo eso, no soy tonta -eso creo -, nunca espero más.

Por eso

La ciudad paralizada, el silencio se adueñaba de la madrugada o tal vez yo no era capaz de prestar atención a los ruidos. Por unos segundos dejé de prestarle atención a mi cabeza. Incapaz de reaccionar de otra forma accedí sin pensarlo. <<Somos personas o animales salvajes>> creí escuchar, yo sólo pude balbucear que somos un poco de ambos. Entre la oscuridad podía apenas ver tu rostro, pero me bastaba con mirar esos ojos tan brillantes, en una noche tan oscura, para poder sonreír unos segundos, unos minutos, una hora, un día. Y sea como sea, por eso: gracias.

Bosque

Yo estaba en el bosque, con la capucha, había niebla. Me escapé de la casa, y quienes vivían conmigo me perseguían. Corrí sin importar nada, me acompañaba un perro. Corrí sin mirar atrás. Corrí sin preocuparme de bestias salvajes ni brujas en el camino. Corrí confiando en que cualquier dirección era la correcta sí estaba lejos de ahí. Corrí tanto que me cansé. Descansé entre árboles y pájaros nocturnos en la madrugada. De pronto vi unos ojos. Eran enormes, y se acercaban.  Cerré los ojos, entregada a morir, pero él me miró, y me llegó hasta el alma. Supo que estaba sola y que en realidad no quería herirlo. Luego de mirarlo, esos ojos  se alejaron, eran más alto de lo que alguna vez vi. Luego bajó y se acercó, sentí su pelaje, me acariciaba para acariciarse, e intentaba acurrucarse. Era el oso más grande que jamás haya visto, un pardo hermoso. Nunca antes me había sentido tan protegida, era irrelevante el tiempo en juego en ese momento, hubiese cambiado muchos momentos por tan sólo uno…