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Mostrando las entradas de junio, 2017

Abrazos

Hay abrazos perfectos y perfección dentro de algunos abrazos. Contigo suceden ambas, contigo hay abrazos perfectos. La razón no la sé, incluso ni me lo pregunto. No me interesa ni modular esa pregunta, la respuesta está dentro de nosotros. Y ésta no tiene que ver con palabras, sino con el sentir.

Memorias

Sin recuerdos exactos, a veces son horas y en mi recuerdo segundos. Como los sueños dentro de los sueños de estos mismos. Playa, norte, Chile, qué se yo, lugares que evocan otros lugares, como la Italia dentro de aquí, con más personas, yo media perdida soñando en tiempo real, ciudad, cerros, sacando fotografías con la mente, como muchos otros sueños en donde al sacar la cámara en realidad se deshace.

Sueños reales

En la madrugada, miles de personas acercándose a este espacio de agua, río o lago, o tal vez un río en calma, algo extraño para mí. Estaba oscuro, la gente se empujaba, todos querían un espacio en la nave o el bote, no sé qué esperaba, sólo sentía la necesidad de subir. Me preparé mentalmente para no tener miedo, como el que he tenido otras veces viendo ese mismo lugar de día, en otro sueño. Llegaron los pumas, la gente se alteró, las personas se fueron. Yo evité a los pumas, los miré, los quise y pasé corriendo entre ellos con mi hijo a espaldas. No recuerdo el momento en el que cruzamos este río, pero recuerdo el momento en que llegué a esa tierra que veía de lejos. Me encuentro con un cerro, de otros sueños, en los cuales he visto a mi amiga que ya no está hace tiempo en esta tierra física. Busco algo de comer, aparece mi madre, buscamos algo vegetariano, ¿por qué no? Me parece curioso. Hay personas bellas y lugares hermosos. Luego, me decido a dar los pasos firmes y pisar los adoq…

De atrás para adelante

El cielo brillaba en su oscuridad, ese era el gran fondo de mi visión. Una madrugada cualquiera, soñando en tiempo real. No pude ver estrellas, tal vez por la Luna. Todos caminaban casi en una misma dirección, yo media invisible pero real seguía esta misma dirección. No entendiendo nada, quizás, usando mi mente más que sintiendo. Al parecer todos subieron al cerro, uno árido pero bello cerro. Con espinos tal vez, cada cierta distancia. Caminaban todos hacia refugios, dentro del cerro, especies de cuevas se repartían por éste. Sigo la dirección que todos siguen y me encuentro con un niño/hombre. Mayor y más alto, delgado y de negro, observando el cielo, guiando y organizando el espacio y dirección de cada ser. Sé que había más sueño, pero sólo puedo recordar unos cuantos segundos. El resto tal vez está escondido, o en tí, quién sabe.

Árboles

Del suelo se levantan con la energía del Sol. Árboles en mi camino, recordándole  al cielo que hay quienes estando muy en la Tierra conectan de igual manera con el cielo. Somos árboles también estando aquí y nuestra mente en la inmensidad del Universo.

Árbol

El susurro del viento espera que las hojas caigan. Hojas que mientras caen saben que terminarán en lo más bajo que puedan, para luego ser abono de un gran árbol que alguna vez las sintió caer. En un futuro vuelven a éste, para luego estar de alguna forma en lo más alto. Volver a la cima para ser un todo.

Camino

La niebla no me dejaba ver, y las agudas ramas bloqueaban mi vista, el camino parecía infinito. Intentando escapar de los seres del bosque y tal vez algunos animales salvajes, me preparé para seguir caminando, hasta encontrar alguna salida.  Una luz sutil aparece, y mientras camino hacia ella puedo por fin dimensionar en el lugar en el que me encuentro. Miro hacia los lados y veo como el bosque se detiene en ese lugar, miro hacia el frente y veo sólo siluetas, miro hacia abajo y veo un precipicio sin fin. Me arriesgo a planear el cruzar este lugar, confiando en un gigante árbol a un costado del lugar. Abrazándolo siento su calor y agradezco su fuerza. Logro cruzar mientras oigo latidos, melodías, ruidos. Llegando al otro lado me encuentro con seres observándome, crucé un largo camino para llegar hasta allí y notar que yo soy la extraña en ese camino.

Rotos

Estamos rotos. Un poco cerca, un poco lejos, a pasos de distancia pero sin encuentros. Estamos rotos por dentro, tal vez por fuera. ¿Quién podría ser tan valiente para repararnos? ¿Seremos acaso nosotros los destinados a reparar lo irreparable, y sobrevivir a este mundo? Tengo sueños despierta, en los cuales a ratos te veo, no sé si te imagino o realmente veo el futuro. El día en que suceda tal como lo soñé, estaré dispuesta a entregarme a la vida, ya que a pesar de estar rotos, hay seres que se dan el gusto de hacer conexiones impredecibles y cambiar, tal vez, lo predestinado, jugando con los caminos de la vida y este espacio. Estamos rotos, pero aún vivos.